Quién es una

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Ocurrió durante el pitch para un concurso, con los winners. Tuve que explicar, en palabras simples, este sentimiento pensamiento. Fracasé con escándalo. Lo pasé mal, un rato. ¿Acaso tu cabeza no funciona, también, como un mapa conceptual?, quise decir. No lo dije porque corría el gran riesgo de que me respondieran algo tipo: “La hueá Black Mirror”, y entonces para qué. En cambio, en mi mente tiré una flecha a un lugar feliz y lo superé. En el mundo real tiré otra idea y quedó sepultada, menos mal, entre otras ideas. La gracia del hipertexto es llegar muy lejos, tan solo saltando entre enlaces. La gracia del hipervínculo es que necesita a más de Una para funcionar.

2

Tres días atrás, terminaba yo el borrador de una presentación para una empresa que, para estos efectos, permanecerá anónima. El plazo final de la entrega estaba fijado a las 17:30, pero a las 16:46 me desesperé. En la pauta que envió RR.HH. para el contenido de las diapositivas había mucho humo —transformación digital, industria inteligente, “Los robots nunca reemplazarán a los humanos porque nosotros tenemos PASIÓN”, etc. y algunos apuntes sobre la web 4.0. No he escuchado esto, pensé, debe ser más humo. Y no. Es real. Es el nombre la dominación mundial de la internet de las cosas. Antes me reía de todo eso. Del concepto y sus usuarios. De la gente que te dice, con una sonrisa boba, que puede bajar la temperatura de su refrigerador desde el celular. Después me compré un parlante que se conecta al PC vía Bluetooth y que dice “FUNCIÓN BLUETOOTH” al encenderse, con voz de mujer y acento español: funˈθjon bluˈtut. Es real. La web ubicua es el eufemismo para esta internet sapa que aman y odian las y los ansiosos, y en la presentación debía tirarle flores: El GPS puede encontrarme en todas partes, ¡Wow!; Los millennials y centennials están enamorados de sus teléfonos, por lo tanto nosotros —porque, al parecer, la audiencia es de la tercera edad— debemos seguirles la corriente ¡Grandioso!; El desafío del mañana es volverse smart. Cuando envié el correo, me fumé un pito con el artista. La peor de las treguas, porque me bajó el azúcar. Tuve que acostarme un rato. Me levanté, temblando, y le saqué dos cucharadas de helado a la artista-artesana para recuperar mi espíritu. Estoy segura de que este evento, que no me ocurría hace años, no fue totalmente culpa de la marihuana.

3

Vimos tele después del temblor. En el Festival del Huaso de Olmué aún existe y lo anima Karen Doggenweiler, que aún existe cantaba una banda que se llama Movimiento Original. Imaginé que, de ser de esa onda, de ir a carretear al Jamming ¿Aún existe? y no estar en plena war on drugs, le dedicaría canciones a la lucha contra el Big Data, o el nuevo Babylon. Ahí, su dancehall. Dejé de imaginar dos segundos más tarde. Es una pésima idea. Los parientes del otro, en WhatsApp, discutían sobre el nombre y la intensidad del sismo. En Twitter, los memes estaban fomes y crueles.

4

Si yo fuese Tim Berners-Lee, no podría seguir viviendo con el peso y la culpa de crear un monstruo. Afortunadamente no es así, y Tim Berners-Lee es él mismo. El artículo The Semantic Web está lleno de esperanza. Como lo escribió el 2001, creí que su lectura del presente sería más oscura, pero se ve que quiere tirar para arriba y salvar al mundo. Inventó una red social “Sin anuncios. Sin spyware. Sin tonterías” que se llama MeWe, a la que ya llegaron trolls y neo-nazis. Con mucha humildad, considero que esa sí fue una mala idea, aunque no pueda enterarme de más detalles porque la paywall no me deja. Sin embargo, todavía dice cosas bonitas:

“If you put a drop of love into Twitter it seems to decay but if you put in a drop of hatred you feel it actually propagates much more strongly. And you wonder: ‘Well is that because of the way that Twitter as a medium has been built?’”

“The genie may seem to have come out of the bottle, but the internet has surprised us many times. Things change.”

“While the problems facing the web are complex and large, I think we should see them as bugs: problems with existing code and software systems that have been created by people—and can be fixed by people.”

“You don’t have to have any coding skills. You just have to have a heart to decide enough is enough. Get out your Magic Marker and your signboard and your broomstick. And go out on the streets.”

5

Una no es nada al lado de toda esa inmensidad.