Me dio la loca y olvidé un melón en el refri por dos semanas. También escribí correos delirantes, se me partieron las manos, me salió un quiste, intenté (con éxito moderado) deshacerme del quiste, aparecieron cuatro canas que antes no estaban, me pasaron multa en la casa por intensidad desmesurada, tomé vino en vez de té más veces de las necesarias, espanté a unas cuantas personas (sin motivo real, en un par de casos), volvieron las jaquecas, dormí pésimo, tengo tres libros a medias que no miré en este tiempo. Dije que no me quería portar mal y me porté peor.
Hoy boté el melón, lleno de hongos, lamentando haber estado tan tan tan en la loca y no poder comerlo ya.