27合

“En mis ojos no más está el irse”

 

Vuelve el nuevo mes,

que nuevo no es; es un regreso

de una larga vuelta,

pero no al mismo punto de partida

—no es una recta, tampoco un círculo.

 

El nuevo mes —que vuelve [recordar]—

desborda a Babilonia

y sus sexagésimos.

Es más grande y más antiguo que las direcciones

y los puntos de referencia a los que echamos mano

para entendernos [A veces. Hacemos pues como que,

sin embargo, en raras ocasiones

resulta del todo – Atesoremos, entonces,

las veces, las vueltas cuando sí resulte,

feliz].

 

Deixis, pragmática y gramática:

cualquier cosita.

 

Hubo un tiempo que es el que será.

Así lo determina quien mueve al sol a este y

a todos los retornos,

como cada subida de la mañana,

como cada uno de sus nacimientos.

 

Quiero

medir y medirme conforme su voluntad:

clepsidra, vasija de barro

para

estos [casi] veintisiete

de flujo viscoso

en furibunda corriente

por los cauces que atraviesan

aquí dentro,

cuya órbita colige

la residencia de mi alma.